Wandering flames

Complacencia en una sonrisa. Tristeza en una mirada honesta. Vivencias derramándose de una taza de café. Vacíos que duelen.

El tiempo es mecido por un cálido recuerdo a la orilla del mar de deseos, a donde llegan los besos que no te dí.

El eco de nuestros gritos en la montaña se perdió en el cruel abismo de la indiferencia, donde viven historias que nunca serán vistas.

Somos llamas errantes en un mundo frío. Un instante eterno.

 

 

Resurgir

Paisajes de ensueño dibujados en un iris

Caricias que cierran páginas

Miradas que derraman vida

Sonrisas en las que vivieron lágrimas.

 

Historias que no vienen en libros

Recuerdos que no mueren en vivos

Vientos que limpian caminos

Tempestades convertidas en cirros.

 

Un pasado que cierra los puños

Un futuro que habita en la palma de la mano

Un presente que cura rasguños

Un enfermo que vuelve a estar sano.

 

Aires de guerra

Mares en calma

Tierras que queman

Fuegos que bañan.

 

 

 

Germán Domínguez

Interestelar

Luces ancladas en el manto, que observan, como meras espectadoras, destellos de sonrisas entre sábanas que desaparecen en el firmamento.

Un viaje sin rumbo por el vasto universo, anhelando encontrar una cálida estrella que le mantenga en órbita, esquivando la frialdad de planetas en los que no quiere habitar.

Vacíos en los que se propagan deseos. Deseos en los que se propaga el vacío.

Géiser

Agua hirviendo que brota desde una abertura en la corteza,

y destruye todo a su paso, convirtiendo alegría en tristeza.

Sonrisas tejidas con mimo que encontraron un lugar

reducidas a retales de una felicidad que se dispersa.

El corazón latiendo por inercia

sin detenerse a entender por qué lo hace.

La razón buscando con paciencia,

ponerle punto y final al boicot a ese beso que le complace.

 

Germán Domínguez

Metamorfosis

Las mariposas del estómago se convirtieron en avispas.

Los lugares emblemáticos pasaron a ser problemáticos.

Los atardeceres anochecieron.

Lo que un día fué uña y carne, terminó calando hasta el hueso.

Lo que ayer fué miedo…hoy dejó de ser.

Metamorfosis.

 

Horizonte de sucesos

Observar ese mundo en ruinas con la convicción de quien observa el mejor de los paisajes. Oír ecos de carcajadas, de besos en miradas.

Contemplar esos momentos que fosilizaron, convertidos ahora en asteroides que caen desde el éter en el que flotaban.La paradoja de mirar desde arriba algo inalcanzable.

Sentirse atrapado en el horizonte de sucesos. Desde donde siempre verás. Desde donde nunca serás visto.

 

 

 

Vía secundaria

Bajo el influjo de este reconfortante jazz, los fracasos son éxitos. La tristeza cobra forma humana y se embriaga para acabar convirtiéndose en una agridulce nostalgia que baila a ritmo de jukebox. Pianos cuyas teclas dan movimiento a las imágenes.

Aroma de crema hidratante. Sinónimo de relax, de un necesario alto en el camino ante este extenuante ritmo de vida, que pretende mecer sueños y objetivos en un minúsculo regazo.

Ante el atasco que hay en el camino principal, decido, a mi manera, llegar de A a B por una carretera secundaria. Ni siquiera sé dónde está B. Ni siquiera sé qué demonios es B, pero…tengo el apoyo de este sofá. Él me quiere tal y como soy.

Esta copa va dedicada a todas esas personas en busca del rumbo que poner hacia ese lugar que ni siquiera véis señalizado.

Besos y abrazos.

Hoy no es un buen día

Hoy no es un buen día. Hoy sólo servirá para replantearme qué demonios estoy haciendo con mi vida. Qué debo hacer para poder vivir feliz. Qué más puedo hacer para cambiar mi suerte. Qué más puedo hacer para que esa persona por la que he dado todo lo que he tenido esté a mi lado, y no alejándose de mí.

Hoy, el único jardín que crecía en este paisaje inhóspito se ha marchitado. Hoy,se apodera de mí  la impotencia de lo inservible que fué regar con mimo cada flor.

Hoy, me pregunto cómo vivir. Me pregunto si merece la pena todo esto. Si merezco la pena yo.

Hoy no es un buen día. El barco se hunde con la orquesta.

Quizás la clave esté en los restos del naufragio.

 

 

 

Delirios de bajeza

A tí, que estás leyendo esto:

Quizás hoy has tenido un día genial y, realmente, sientes que todo avanza.

Quizás no .Quizás es otro de esos días en los que no abandonas esa incertidumbre constante y generalizada, que te impide disfrutar de cualquier evento que suceda a tu alrededor.Tu cabeza ha asumido que tu realidad debe apoyarse sobre esa frágil cuerda que es la duda, y huyes de los sentimientos positivos, porque crees que ni siquiera los mereces. Que no te pega estar feliz.

Pues bien, déjame decirte algo.

Vas a morir. Sí, ese momento llegará, tarde o temprano. Todo lo que un día fuiste, todo lo que eres, y todo lo que serás, desaparecerá. Todo el tiempo que tuviste para disfrutar, lo desperdiciaste sufriendo por cosas que no merecen la pena ser pensadas o, simplemente, que son irreales.

¿De verdad quieres eso?

Ama. Ríe. Llora. Viaja. Permanece. Abraza.

Esto no es ningún discurso de autoayuda, es la realidad. No vengo a decir “los sueños se consiguen”, digo “si no intentas nada, no conseguirás nada. Así que deja de revolcarte en tus miedos y aprovecha el tiempo que te queda.